En Casa Decor 2025, Ainhoa Moreno consolidó su lenguaje visual con una propuesta que fusionaba arte, ingeniería y territorio. El proyecto, desarrollado junto a Piedra de Ibiza, reinterpretaba la esencia mediterránea desde la materialidad y la luz. La intervención se construía sobre la idea de la piedra como memoria: un elemento que conserva el gesto, el tiempo y la huella. Ainhoa integró sus piezas de celulosa y tinta en el espacio, creando un diálogo entre lo mineral y lo orgánico, entre la precisión técnica y la sensibilidad artística.
El resultado fue un lobby escultórico, donde las formas naturales y los tonos cálidos evocaban la calma del paisaje balear. Una obra que convertía la materia en atmósfera y el espacio en experiencia.
En su primera participación en Casa Decor 2024, Ainhoa Moreno presentó una intervención que exploraba la relación entre materia, luz y silencio. El espacio, concebido como un refugio sensorial, reinterpretaba el concepto de descanso desde una mirada artística y técnica: la ingeniería convertida en atmósfera. La propuesta se articulaba en torno a la celulosa artesanal, material que Ainhoa transforma en arquitectura blanda. Las texturas neutras y las formas orgánicas dialogaban con la luz natural, generando una sensación de calma y continuidad. Cada superficie evocaba la filosofía wabi-sabi, donde la imperfección y la pureza conviven en equilibrio.
El resultado fue un espacio que trascendía la función y se convertía en experiencia: una invitación a detenerse, observar y respirar la materia.